lunes, 18 de octubre de 2010

Un acertijo griego

Los banquetes o simposios (del griego συμπόσιον, que podría traducirse como “reunión de bebedores”) eran los distendidos encuentros en que los antiguos griegos se reunían para celebrar todo tipo de ocasiones. En su famoso diálogo El banquete, Platón nos ha dejado una inolvidable imagen de una de esas reuniones en que el humor y el vino podían combinarse con profundos debates filosóficos, políticos literarios, etc. La extensa obra de Ateneo, los Deipnosofistas (El banquete de los eruditos), ilustra a la perfección en sus quince libros la gran variedad de asuntos que podían animar la conversación durante estos encuentros.
Los simposios eran reuniones exclusivamente masculinas, en las que las mujeres sólo podían intervenir como entretenimiento, como las famosas flautistas en el diálogo de Platón. El hedonismo, el dominio del lenguaje y el típico espíritu de competencia griego eran las características centrales de estos banquetes. Un pasatiempo favorito en los mismos era, por ejemplo, la resolución de acertijos. Cada invitado planteaba por turno una adivinanza a otro y debía a su vez resolver una. Quien fracasaba en el intento, se veía obligado a beber su vino mezclado con sal.
Algunos acertijos eran realmente difíciles. Aquí os dejo uno para que probéis vuestro ingenio. Es verdaderamente antiguo, ya que se alude a él en La república de Platón:

Un hombre que no era hombre, vio a un pájaro que no era pájaro posado sobre un palo que no era palo, y le tiró una piedra que no era piedra.

¿Sabéis la respuesta?

2 comentarios:

davillars dijo...

Por favor, necesito saber la respuesta, me está intrigando y no puedo ni trabajar!!!

Bernat dijo...

La respuesta esta en las propias citas latinas : http://citas-latinas.blogspot.com/2010/10/un-eunuco-y-un-murcielago.html