jueves, 23 de septiembre de 2010

En el XXI Simposio Nacional de Estudios Clásicos

Los frecuentes viajes son una de las características que encuentro más atractivas de la vida académica. Esta vez el viaje ha sido corto. Me encuentro por estos días en la ciudad de Santa Fe, para asistir al Simposio Nacional de Estudios Clásicos organizado por la AADEC. Se trata de uno de los eventos más significativos que reúne a gran parte de los especialistas que desde diversas disciplinas se abocan a la investigación del mundo antiguo en Argentina. El congreso se ha destacado por una organización impecable, por el gran nivel académico de las contribuciones y por la importante cantidad de expositores y conferencistas extranjeros que han llegado desde Chile, Brasil, Colombia, Venezuela, México, EE.UU., Canada, Holanda, España e Italia por mencionar sólo algunos de los países más representados. Más allá del interés científico, los congresos constituyen siempre una oportunidad para el rencuentro con colegas y amigos a los que las distancias no nos permiten ver seguido. Los Simposios de Estudios Clásicos ofrecen, por su nutrida asistencia, amplia oportunidad para esos reencuentros. La experiencia más placentera del Simposio ha sido, sin embargo, el hecho de que algunos estudiantes locales se acercaran al reconocerme por mi foto en esta página y se revelaran como lectores asiduos de este blog. Poder dialogar con ellos es un gusto que compensa todos los esfuerzos que conlleva este humilde proyecto.

3 comentarios:

Jeremias Rodriguez dijo...

La verdad, ha sido un placer haber podido participar en la lectura de tu trabajo sobre "Cultura Literaria y distinción social en Amiano Marcelino" junto a los demás expositores. Mas allá de mi escaso conocimiento me sentí muy integrado en la puesta en común final y por supuesto, aprendí muchísimo.

Por cierto, el Jueves no te pude encontrar. El café queda pendiente para un próximo Simposio ;)

Saludos Darío!

Aldus dijo...

Hola Jeremías, gracias por el comentario. EL jueves no nos vimos, pero del café no me olvido. Si venís a Córdoba, lo arreglamos

Saludos,

Darío

Fernando dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.