viernes, 5 de diciembre de 2008

Roma renace en Google Earth




En la última versión del conocido programa geográfico de Google se incluye, entre las exposiciones temporales, una muy detallada reconstrucción digital de la Roma antigua tal como ésta podría haber lucido en el año 320 de nuestra era. Las habituales opciones de este software permiten al usuario desplazarse entre los magníficos edificios -representados en todo su esplendor y con gran lujo de detalles-. El mapa digital de la antigua urbe es el producto de más de una década de intensa labor de investigación, desarrollado por un equipo de distinguidos especialistas de la Universidad de Virginia. Se trata del proyecto Rome Reborn. Además de representar adecuadamente el terreno y las calles de la ciudad, es posible visualizar más de 5.000 construcciones de muy diferente tipo, pasando por el coliseo y los más famosos templos del foro y el capitolio, por las grandes basílicas, el circo máximo, las termas, y muchos más. He probado la aplicación en diversas PCs y Laptops. La visualización adecuada del mapa requiere de una conexión a Internet veloz, y de un equipo con buena capacidad de procesamiento de gráficos. De lo contrario deberá contarse con grandes dosis de paciencia.
Las posibilidades didácticas son inmensas. Al hacer click sobre cada edificio se abre una pequeña ventana informativa con un breve texto explicando las características del mismo. Un link permite acceder a más información (disponible sólo en inglés) desde la página del proyecto Rome Reborn. Se trata generalmente de los detallados artículos del diccionario topográfico de la ciudad de Roma de Platner y Ashby, actualmente bajo dominio público (muchos de sus artículos se encuentran disponibles online en LACUS CURTIUS). La muestra de Google Earth se transforma así en un gran terreno de juego interactivo que combina una presentación agradable con gran rigurosidad académica.



Más allá de todos estos aspectos positivos, creo que es necesario mencionar algunos recaudos. El nuevo mapa digital contribuye sin duda a perpetuar la imagen idealizada de la Roma antigua presentada habitualmente por el cine y otros medios. Nos encontramos aquí ante una ciudad perfecta, de límpido mármol y espectaculares monumentos, todos perfectamente conservados. Nada revela la miseria de la plebe urbana, las pésimas condiciones de vida de los que no pertenecían a los sectores privilegiados, hacinados en pobres viviendas y víctimas recurrentes de las enfermedades, los incendios y las inundaciones del Tíber. Es claro, por otra parte, que la reconstrucción es hipotética, basada en buena medida en datos arqueológicos magros, pero es también claro que la imagen de perfección arquitectónica representada en Google Earth difícilmente refleja con fidelidad la de la Roma del año 320. Es frecuentemente mencionado por las fuentes del siglo IV que la mayoría de los edificios del período republicano y del principado mostraban entonces avanzadas señales de deterioro . ¿Significa todo esto que el mapa digital debería ser modificado? Por supuesto que no. Sólo debería tenerse en claro que se trata, antes que nada, de un recurso didáctico, y no de una reconstrucción histórica de la ciudad real tal como aquella lucía alrededor del 320 de nuestra era.

1 comentario:

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

Aldus, !salves! me interesa mucho el tema antigüedad y sobretodo, Roma, te seguiré de cerca docto compañero, una nunca acaba de informarse,ya sabes : "sólo sé que no sé nada" Vale, natàlia.