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miércoles, 30 de junio de 2010

Interesante entrevista a Valerio Massimo Manfredi

Ayer un estudiante me decía que había leído El ejército perdido de Valerio Massimo Manfredi por mi recomendación y que lo había disfrutado mucho. Ciertamente, Mafredi no necesita de mi ayuda para conseguir lectores -es uno de los autores contemporáneos más exitosos- pero me alegro de haber contribuido mínimamente a difundir un autor que sabe combinar apasionantes elementos ficcionales y un importante nivel de rigurosidad histórica en sus relatos.

La novela histórica experimenta desde hace muchos años un verdadero “boom” editorial y de ventas. Dejando de lado el mediocre nivel literario de la gran mayoría de esta producción, me preocupa que muchas de las obras que se presentan bajo ese rótulo no merezcan, sin embargo, ser calificadas con el adjetivo “históricas”. Se trata de fantasías descabelladas situadas en mundos artificiales que quieren hacerse pasar por épocas del pasado. Las tareas de investigación que Manfredi realiza para escribir sus obras y su formación profesional como historiador del mundo antiguo son, sin duda, razones que contribuyen a explicar su singular éxito. Al leer sus obras nunca dejamos de creer que lo que cuenta podría haber pasado.

A quienes quieran conocer más sobre Valerio Massimo Manfredi les recomiendo la lectura de esta extensa entrevista realizada por la corresponsal en Italia del diario La Nación. Revela muchos aspectos de su carrera y forma de trabajar que no conocía.

viernes, 19 de febrero de 2010

Valerio Massimo Manfredi – El ejército perdido


Para quien se dedica profesionalmente al estudio del pasado, la lectura de novelas históricas deja de ser agradable cuando el autor pretende hacernos creer cosas que el especialista sabe imposibles. Ello sucede a menudo. Podrá parecer pedante, pero es un vicio profesional inevitable. Por el contrario, cuando el autor sabe conjugar los datos conocidos con una trama de ficción interesante, con personajes creíbles y acordes a su contexto, entonces la lectura produce un placer especial. Ese el caso con la novela El ejército perdido de Valerio Massimo Manfredi, que acabo de leer por estos días. Me acerque a ella, lo confieso, con algo de desconfianza, pues nunca encuentro a los Bestsellers muy de mi gusto, pero mis reservas no se vieron confirmadas. El autor italiano conjuga una formación profesional en arqueología e historia clásica con una pluma singularmente prolífica y una gran habilidad para combinar realidad y ficción. Ello le ha valido una larga serie de éxitos de ventas internacionales e, incluso, una película.

En El ejército perdido, Manfredi nos presenta una nueva versión de la historia de los diez mil, los mercenarios griegos que pelearon por Ciro el joven en su intento de arrebatar el trono persa de su hermano Artajerjes y que debieron realizar una heroica retirada por varios miles de kilómetros de territorio hostil tras la muerte de Ciro en la batalla de Cunaxa. Poseemos un detallado relato de uno de los protagonistas, el ateniense Jenofonte, su célebre Anábasis. Manfredi relata la historia desde un ángulo nuevo al poner la narración en boca de una mujer, Abira, un personaje ficticio inspirado en aquellas mujeres que siguieron a los soldados griegos en su prodigiosa aventura pero sin recibir casi ninguna mención en las fuentes del período. La novela de Manfredi tiene entonces el encanto de un libro de historia que nos informa sobre un período dramático de las relaciones entre griegos y persas. A ello se suma la habilidad del autor, que le permite combinar con los sucesos históricos una apasionada historia de amor y una intriga política que mantiene al lector en suspenso hasta las últimas páginas. Por supuesto, el libro no carece de algunos puntos flojos, como pueden serlo algunos personajes demasiado estereotipados, o algunos elementos románticos un poco triviales, pero la impresión, en general, es positiva. Sin embargo, para aquellos que no lo hicieron, creo que es mejor invertir el tiempo en leer primero la Anábasis de Jenofonte, una obra maestra que tiene toda la intriga de una novela.